miércoles, 18 de mayo de 2016

INFORME ASAMBLEA VECINAL: TÚNEL Y SOTERRAMIENTO



TÚNEL Y SOTERRAMIENTO: DEL FERROCARRIL HABLAMOS

Ayer 17 de mayo, la Asociación Vecinal convocó al vecindario a una asamblea para que los representantes del Ayuntamiento informaran al barrio acerca de la situación del soterramiento del ferrocarril,  y los túneles de la plaza Aviador Gómez del Barco y Rafael Cano (que aunque esté en el barrio de la Pilarica, también afecta a Belén).
En la reunión, cuya asistencia desbordó la sala de reuniones del local, estuvieron Manuel Saravia (concejal de Urbanismo), Luis Vélez (concejal de Movilidad), Rosalba Fonteriz (concejala de distrito), y el técnico municipal de tráfico Roberto Riol.
Una vez presentados por Gloria Chaves, presidenta de la Asociación Vecinal, Manuel Saravia principalmente, pero también el resto de los representantes municipales fueron exponiendo la situación en que se encuentra todo el asunto del soterramiento del ferrocarril.
Tras hacer algo de historia sobre el particular: como por ejemplo cómo en su día se renunció al túnel en la plaza Aviador Gómez de Barco pues por entonces parecía que el soterramiento del ferrocarril parecía inminente, las intervenciones se centraron en la situación del presente.
Vayamos por partes. Sobre el túnel en la plaza del Aviador, está previsto que se concluya a lo largo del año 2017. Parece que los restos arqueológicos del viejo puente de la Esgueva que se han encontrado (y que se sabía que existían), no debe haber ningún problema especial.
Se hará un túnel “largo” (entre la calle Nochevieja y Andrómeda), de tal manera que la altura interior del mismo permita la circulación de autobuses urbanos y toda clase de vehículos de emergencia (ambulancias y servicio de extinción de incendios). Habrá carril bici, y paso peatonal en paralelo a los vehículos, para que el  paso subterráneo para las personas no esté aislado y, por tanto, sea seguro.
Respecto a la plaza de Rafael Cano, tras diversas reuniones con ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), este asume los costes de túnel bajo el ferrocarril, y el Ayuntamiento corre con los gastos de urbanización de lo que, en realidad, deberá ser una plaza amable y cómoda para pasar por debajo de las vías.
Sobre el soterramiento en general no hay nada decidido. Ahora mismo están sobre la mesa tres alternativas: el famoso plan Rogers que implica el soterramiento total por toda la ciudad con un coste estimado (en su día) de más de mil millones de euros; no soterrar haciendo una integración urbana en superficie (tengamos en cuenta que dejaran de pasar los trenes de mercancías); y lo que se podría llamar “soterramiento corto” manteniendo la estación de trenes en superficie. Esto último exige la construcción de dos rampas: para entrar y salir de la estación Campo Grande, y soterrar solo en los barrios más afectados: Pajarillos, Delicias, Pilarica, Belén…
Además, se plantea que en vez de hacer soterramiento (el que sea, largo o corto) con tuneladora, se haga mediante muros pantalla. Esto último hace que las obras se lleven a cabo en  superficie y que sean más incómodas para la ciudad, pero también mucho más baratas.
En cualquier caso, el Equipo de Gobierno municipal someterá a referéndum las diversas opciones. Pero advirtiendo que la consulta no será vinculante, y se valorará que es lo que se ha votado en cada barrio, teniendo en cuenta la opinión del vecindario más afectado o menos afectado por el soterramiento.
Muchos otros detalles se expusieron en la asamblea, como por ejemplo en qué se han gastado los famosos 400 millones de euros del crédito  que tuvo que renegociar con los bancos la Junta de Castilla y León para que no se ejecutara la deuda que pesaba sobre la Sociedad Alta Velocidad de Valladolid: soterramiento en el Pinar de Antequera, desvío de trenes de mercancías para acceder a los nuevos talleres, maquinaria de los talleres… y los intereses del crédito.
También se comentó que el Ministerio de Fomento sigue en la idea del soterramiento en Valladolid, cosa que se ha desechado en otras ciudades, como Palencia; o en otras, como León, que se hará un pequeñísimo soterramiento. El que esto en Valladolid siga vivo se valoró positivamente por los responsables municipales, pues hay que tener en cuenta que estas cosas no dependen de los ayuntamientos, sino del Ministerio de Fomento.
En fin, que parece que en septiembre muchas de estas cosas tienen que estar decididas.